jueves, 8 de junio de 2017

La ética, el valor, la rabia

Se ha confirmado el fallecimiento de Ignacio Echeverría, “Abo” para los que le conocían en el mundillo del skate. Yo no llegué a tratar con él personalmente pero no es difícil ver que era una persona con un corazón enorme. Le imagino volviendo esa tarde noche de sábado con sus colegas después de una buena sesión de patín. Le imagino llegando al lugar donde ocurrió todo y como no pudo resistir quedarse quieto ante lo que en ese momento para él se hizo insoportable: una mujer estaba siendo apuñalada en plena calle e Ignacio tuvo que intervenir. Como fuera, de alguna forma. Cogió su patín como tabla de salvación dentro de aquel caos e intentó parar aquello…no hubo suerte. Sin embargo, pasara lo que pasase, Abo hizo lo correcto. Y eso es más de lo que la mayoría de nosotros podría decir de habernos encontrado en una situación como esa. Es fácil hablar de ética escribiendo desde las teclas de un ordenador o desde la charla de un café. Tomar la decisión correcta en ese momento es algo muy diferente. Por eso la acción de Ignacio no deja de preguntarnos qué habríamos hecho nosotros ¿Habríamos tenido el valor de saltar e ir a por todas? Quizá la rabia, la indignación de ver algo así venciera el miedo visceral de supervivencia ante una amenaza de tal magnitud.
Ignacio Echeverría actuo bien. Hizo del mundo, de este mundo en el parece que todo se está yendo a la mierda, un lugar más soportable, mejor. Recordó que hay gente que está dispuesta a ayudar a otra gente; de forma gratuita, sin siquiera conocerse entre sí; incluso arriesgando la propia vida. Contra aquellos cínicos que nos recuerdan que somos meros sujetos egoístas él encarnó allí mismo el altruismo en estado puro. Ese ejemplo fue su victoria y su regalo y no deberíamos permitir que se borrara fácilmente. Patina en paz Abo.

1 comentario:

  1. Abo estará muy contento esté donde esté cuando lea lo que has escrito de el.

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